sábado, 2 de mayo de 2015

Vivo con tu madre.

Después de un retraso brutal que me hizo sentir un poco como Tom Hanks en "La terminal", mi avión ha aterrizado en BCN con la inestimable compañia de Lu, mi chica y coctelera tb! . No sé cuantos de los cocteleros que me conocen son de esta ciudad que tanto me gusta, pero espero que antes de irme (el martes más o menos volveré) me encantaría montar una reunión coctelera alternativa y "budista" (jeje) ya que a todos los encuentros cocteleros que se ha hecho jamás he podido ir.
Así que hay dejo la invitación! Dejad comentarios o mails el que se quiera apuntar, seguramente sea el sábado por la tarde/noche. Despis, Tio Antonio, tengo que veros!! Esta vez sí! Ana, contigo sabes que voy a quedar, que si no te menciono mañana me das una colleja seguro. Trini, fijo que lees esto, a ti no te invito porque lo doy por hecho (joder, como que estoy escribiendo todo esto desde tu casa, tu ordenador, tu conexión!)

No sé si se habrá notado, pero ya no estoy nunca. Ni conectado al messenger, ni puedo escribir aquí...en fin, llevo dos meses sin escribir y se me hace hasta raro lo que antes era algo diario y cotidiano.

Dentro de poco volveré, no puedo decir fecha ni la forma. Quizás retome la libretita, quizás abra un blog nuevo para empezar desde cero también en la red. Aun no lo sé. He aprendido mucho de éste mundo estando conectado casi siempre, pero la verdad es que he aprendido aún más offline.
Algunas decepciones con algunas personas, sobre todo una decepción que casi me hizo pensar que los amigos que hacen aquí están de pie sobre una plataforma que es estar siempre conectado, una vez desapareces de internet no eres nadie cuando antes me creí amigo importante para esa persona. Es como ésos actores de la tele que se ponen a hacer teatro y la gente, como ya no sale en la tele, se cree que están en paro o pasando hambre.

Pues no, hay vida detrás, ésto siempre ha sido un complemento. Pero mucha gente que quise abrazar me di cuenta, al apagarse la luz, que no eran de verdad, eran sombras. Sin la luz de estar siempre online, se apagaron. Qué triste.
Perdona que hable con orden, que quizás no se me entienda. Quizás éste tiempo en la oscuridad de mi retiro a la vida real en exclusiva me sirva para purgar, para podar afectos comprados en los chinos por un euro. Ahora en la distancia, aprecio quién es real y quién no. Y éso me está enriqueciendo.

Pronto volveré y quien vuelva a verme sabrá que le aprecio de veras. Y a los que os echo de menos, me preocuparé por hacéroslo saber. Me llamo Fran, aunque jugáramos a que mi nombre fuera Buda. Hasta pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario